Más allá de este cambio radical, la camiseta de la selección española ha sufrido numerosas modificaciones, algunas más aplaudidas que otras. La primera elástica del conjunto español data de 1920 y entonces, el escudo, lejos de representar el de España, era un león rampante similar al que lleva la selección neerlandesa (aunque el español sin corona). Esto estuvo en vigor hasta 1947, cuando el General Moscardó, entonces Delegado Nacional de Deportes, decidió que se volviera a vestir con el clásico color rojo.